13.2.10

CONCEPTO DE OCIO... Y GANDULISMO

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Se ha escrito mucho a propósito del concepto de ocio, tratando de acotar un espacio de tiempo que se ha incrementado conforme han evolucionado las sociedades. En este sentido, os extractamos un interesante artículo de Alberto Vieyra Gómez aparecido en la Agencia Mexicana de Noticias, a propósito de una encuesta donde se analiza el ocio en cuarenta países:

Pero a todo eso, ¿qué es el ocio y qué es el gandulismo? La Real Academia de la Lengua Española define que gandulismo es holgazanería, haraganería y aversión al trabajo. Y se llama ocio o tiempo libre al que se dedica a actividades que no son ni trabajo, ni tareas domésticas esenciales. Es un tiempo recreativo que se usa a discreción. Es diferente al tiempo dedicado a actividades obligatorias como son comer, dormir, hacer tareas, etc.

Para el filosofo alemán del siglo XIX,Georg Wilhelm Friedrich Hegel, el ocio es una actividad realizada para descansar del trabajo. Debe tener, como toda actividad, un sentido y una identidad, ya que si no tiene sentido es aburrido. La distinción entre las actividades de ocio y las obligatorias no es estricta y depende de cada persona, así, estudiar, cocinar o hacer música puede ser ocio para unos y trabajo para otros, pues estas últimas pueden hacerse por placer además de por su utilidad a largo plazo. Al ocio se le puede emplear en actividades motivadoras y productivas. A finales del siglo XIX, el economista y filósofo Thorstein Veblen escribió la teoría de la clase ociosa, en la que sustenta que el ocio es un símbolo de estatus social.

Para el psicólogo y humanista norteamericano, Abraham Maslow, el ocio se encuentra en el último escalón de una pirámide de necesidades humanas: el de la autorrealización y la satisfacción. Desde entonces, el ocio ha sido distinguido por muchos analistas y estudiosos como medida de desarrollo de los pueblos. Para la economista española Berta García Faet, el ocio tiene que ver también con el capitalismo y el trabajo que la mayoría de los seres humanos tienen que realizar, aunque no sea de su agrado.

El concepto marxista de alienación es una muletilla multiusos. Lo significa todo, en el momento adecuado. Tiene fundamentalmente, según Andrés de Francisco, tres acepciones: alienación como `falta de control´, como `heteronomía del trabajo´ y como `falta de autorrealización´. Marx lo expresa como sigue: `el obrero no se realiza con su trabajo, sino que se niega él mismo, tiene una sensación de malestar y desamparo, (...) sólo se encuentra a sí mismo fuera del trabajo, porque no es voluntario sino impuesto, es un trabajo forzado. No es una satisfacción de una necesidad, sino el medio para satisfacer otras necesidades. Dicho con otras palabras, Marx critica tres hechos que, como veremos, son completamente naturales, lógicos, razonables, inevitables y, lo que es más relevante, no privativos del capitalismo: primero, que el trabajador no controle ni los medios de producción ni su producción misma; segundo, que el trabajador tenga que trabajar; tercero, que el trabajador, en su trabajo, no se autorrealice”.

He recurrido a estas teorías porque la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico –OCDE-, dio a conocer en junio del 2009, un estudio basado en el ocio, el recreo o descanso de las personas económicamente activas en casi 40 naciones que conforman esa organización.

Me quedé con el ojo cuadrado al ver en dicho informe que los mexicanos son campeones mundiales, pues son los que pasan más tiempo frente a la televisión. El 48% de su tiempo libre, lo dedican a ver la llamada caja idiota. Es el pasatiempo número uno. Me alegré cuando vi que en dicho estudio, no aparece la escena clásica del mexicano viendo en la tele un partido tras otro de futbol, con los pies sobre la mesa, una caguama a lado y ordenando a la esposa o a los hijos que le quiten o le pongan los calcetines.

Luego están los japoneses con 47%, seguidos de los norteamericanos con la medalla de bronce con un 44%. En lo que se refiere al placer de comer y beber, los franceses son líderes en ese departamento con 130 minutos diarios en promedio sentados a la mesa. Son los franceses los que más alcohol consumen. ¡Chupan que da miedo!.

La OCDE, en su estudio, además del comer y el beber, tomó en cuenta el dormir, que define también el carácter de una sociedad. La duración del sueño en los países de la OCDE varía en 60 minutos, entre quienes duermen más y menos. Los españoles disfrutan de uno de los descansos más largos, pues duermen en promedio 8 horas y media diarias, esto es unos 517 minutos, mientras que los franceses son los más dormilones con 570 minutos diarios y muy por debajo están los coreanos y japoneses que dedican a la siesta 470 minutos.

Para la mayoría de los japoneses en el comer y el dormir está el secreto de una mayor productividad y calidad de vida, pues su promedio es de 82 años, mientras que el de los mexicanos es de 70. En la mera cola estamos los mexicanos, que en promedio dedicamos más de una hora al día para alimentarse y beber, donde sea, como sea y lo que sea. Por eso estamos como estamos, en el subdesarrollo y con una calidad de vida por los suelos.

Las mujeres españolas tienen casi una hora menos al día para el ocio que los hombres. En el caso de México, este departamento se encuentra dividido, pues se asegura que la mayoría de las mujeres que no trabajan disfrutan más del ocio, frente a la televisión en horarios pico y que van de dos a cuatro horas mínimo.

El estudio de la OCDE refleja las graves diferencias que aún se arrastran entre hombres y mujeres en estos países. En muchas naciones, las mujeres son las que cargan con el mayor peso de la vida familiar. Es el caso de México, las mujeres se siguen sintiendo más responsables de su vida familiar y muchas veces son incapaces de disfrutar de su tiempo de ocio o de verlo como tal, porque siempre tienen que talonearle en la chamba y cuando regresan a su casa, hay que lavar, planchar, hacer tareas con los chiquillos y hacer la comida para el día siguiente y de pilón, todavía a cumplirle al marido. En la mayoría de los países de la OCDE, las mujeres se divierten menos que los varones, sobre todo que los políticos y hombres de empresa que pueden darse el lujo de diversificar la forma en que disfrutan mejor el ocio todos los días.

¿Usted, cuánto tiempo dedica al ocio todos los días?